A principios de verano me compré este vestidito sencillo, para estar por casa o ir a la playa.
Cuando me lo puse, lo vi demasiado soso, así que empecé a rebuscar en mis cajas para ver con qué podía adornarlo. Encontré una tira bordada con pasacinta que le había quitado a un traje de flamenca....
... un entredos de un camisón viejo de mi madre, que le venía estupendo a la tira bordada...
... y dos restos de zandunga (es como se le llama en casa a la ondulina o piquillo).
Como lo de decorar camisetas me gusta, pero no lo había hecho nunca, decidí experimentar con algo sencillito, y como entre baberos y toallas tengo siempre a los bebés en la cabeza, nada mejor que un cochecito. Los botones que le compré a Lola Ferrero, de El Arte en Las Manos, fueron el complemento perfecto.
Y este es el resultado: un vestido para todo que me he puesto muchísimo.
Seguro que en casa tienes guardadas un montón de cosas con las que personalizar tu ropa. Es sólo cuestión de imaginación y dedicar un rato para hacerlo. El resultado te sorprenderá.







No hay comentarios:
Publicar un comentario