lunes, 17 de noviembre de 2014

Proyecto a medida

Supongo que ya os habréis dado cuenta que lo mío no es escribir, por eso me prodigo tan poco en el blog. Se me da bastante mejor plasmar lo que alguien necesita, como es este caso.

A Araceli le encanta caminar, y suele ir muy cómoda. Para poder llevar el móvil, las llaves y algo de dinero sin que le estorben, me pidió que le hiciera un bolsito tipo riñonera.

La condición principal era que tuviese el tamaño del móvil, para que éste no bailara dentro. También lo quería acolchado, para evitar posibles roturas.

Si no me complicaba mucho el tema, quería un bosillo exterior separado para llevar algo de dinero, el carnet...

Para sujetarlo, un cinturón regulable con un enganche tipo mochila.

Y la tela, algo muy combinable con cualquier tipo de ropa.

Este es el resultado:

El interior va en una tela que contrasta con el vaquero exterior

La tapeta tiene un velcro para facilitar su cierre y apertura



Un adorno en la tapeta para hacerlo menos soso
Y el sistema de sujeción al cinturón regulable




 A Araceli le ha encantado, espero que a ti también.






miércoles, 28 de mayo de 2014

Un detalle muy pensado

Leonor quería hacer un regalo especial a su amiga, y nada mejor que algo relacionado con su afición favorita.


Cuando Leonor me planteó qué podía encargarme como regalo, dimos vueltas a toallas, neceseres, bolsas... pero nada acaba de convencerla. Me comentó que su amiga practica la halterofilia, así que ¿por qué no una bolsa para los zapatos?

Como los zapatos que usa son rojos, escogimos este color para la tela y la decoración de la bolsa.

En una de las caras, las iniciales.



En la otra, un bolsillo para guardar los guantes, la magnesia, un peine...



Para llevarla fácilmente, nada mejor que un asa
 


Y la cremallera amplia, para poder meter los zapatos cómodamente



La bolsa está acolchada, y el interior plastificado para evitar que se manche



Puedes usar este tipo de bolsa para guardar los zapatos de tu deporte favorito. También queda estupenda con una tela plastificada en el exterior, si vives en un clima muy húmedo.

lunes, 27 de enero de 2014

Un intercambio muy esperado

Por fin tengo un rato para contaros la historia de mi intercambio con Rocío Gil. Ahí va.

Como ya os ha contado Rocío, nos conocemos desde hace más de 30 años. Para mí era "la hermana de Tere Gil", una niña de piel blanca y tan rubia que parecía extranjera. Como me mudé de ciudad, nos perdimos la pista hasta que, hablando con su hermana y contándole mis aventuras con MLCM me dijo: Rocío también hace muchas cositas, pásate por su blog Unas Gotas de Rocío".

Así lo hice, e inmediatamente me convertí en seguidora. Todo me gustaba: sus diademas, las fundas para libros y gafas, el patchwork, los bordados... Y por supuesto, las fotos tan espectaculares de todas sus creaciones.

Fuimos escribiéndonos, siguiendo nuestros avances, intercambiando ideas y técnicas, quedando para no vernos... así todo un año.

Como soy muy antojadiza, cuando vi el canje que había hecho con otra artesana, le propuse hacer algo nosotras también. Quedamos para después de Navidad, y entonces nos pusimos manos a la obra.

Yo le pedí una cajita para ordenar mis hilos, aquí os la enseño.




 La historia completa podéis encontrarla en su blog Unas Gotas de Rocío: intercambio

Y ella, una mochila para ir de picnic , que completara su magnífica cesta. Esta mochila es especial, pues lleva una parte de muchas personas queridas:

Buscando entre mis telas, escogí esta tan bonita que me regaló May Vilas, ya que al ser plastificada me pareció perfecta.



Para las tirantas regulables, la misma idea que en mis mochilitas para bebés, de modo que sea cómoda de llevar y no se clave cuando esté llena.



La tela para las letras la decidió mi hija Carmen, porque yo estaba indecisa entre unas cuantas.

Y el tipo de cierre me lo inspiró Sonsoles, al consultarme sobre las bolsas paneras para los carros de bebé.



El intercambio lo hicimos en la Mercería ZigZag, de Lepe, con nuestra amiga Susana. Y como se nos hizo corto, hemos prometido repetir con otra reunión.




¡Ah! No podía faltar una foto de mi rinconcito, con mis hilos ya ordenados.