martes, 17 de septiembre de 2013

Mi proyecto más complicado

Los amigos de mi página recordarán que, a principios de verano, les hablé de un proyecto que me había llevado un par de meses. Por fin puedo enseñarlo.

Mi amiga Rosa quería regalarle a su hija Marta una bolsa de fin de semana. Confió en mí para regalarle algo diferente, personal, que no encontrara en otro sitio.

La tela fue fácil de elegir, ya que lo tuvimos claro desde el principio.



Después vino una fase más complicada, ya que tuve que ver cómo iba a montar las diferentes piezas y buscar los materiales, lo que me llevó más de un mes.

¡Por fin tenía todo! Y aún así, tardé dos semanas en empezar el trabajo, ya que me surgían dudas sobre si el proceso que había diseñado era el correcto. Unas cuantas jornadas de trabajo y cinco agujas más tarde, este fue el resultado:


El vivo en rojo le da un punto más alegre. El bolsillo exterior es lo suficientemente grande para guardar documentos.



También lleva una cinta por si quieres colgártela del hombro.



Y un bolsillo interior para las cosas más personales.



Todas terminamos contentas, y yo aprendí algo importante: por muy difícil que parezca un proyecto, con tesón y trabajo llegará a buen puerto.



domingo, 1 de septiembre de 2013

Da otro aire a tu vestuario

A principios de verano me compré este vestidito sencillo, para estar por casa o ir a la playa.



Cuando me lo puse, lo vi demasiado soso, así que empecé a rebuscar en mis cajas para ver con qué podía adornarlo. Encontré una tira bordada con pasacinta que le había quitado a un traje de flamenca....


 ... un entredos de un camisón viejo de mi madre, que le venía estupendo a la tira bordada...


... y dos restos de zandunga (es como se le llama en casa a la ondulina o piquillo).



Como lo de decorar camisetas me gusta, pero no lo había hecho nunca, decidí experimentar con algo sencillito, y como entre baberos y toallas tengo siempre a los bebés en la cabeza, nada mejor que un cochecito. Los botones que le compré a Lola Ferrero, de El Arte en Las Manos, fueron el complemento perfecto.



Y este es el resultado: un vestido para todo que me he puesto muchísimo.



Seguro que en casa tienes guardadas un montón de cosas con las que personalizar tu ropa. Es sólo cuestión de imaginación y dedicar un rato para hacerlo. El resultado te sorprenderá.