lunes, 10 de junio de 2013

Una serie de Cositas diferentes (II)

Una nueva historia de pedidos especiales.

Marta, mi profesora de Pilates, me preguntó si podía hacer una funda para los rodillos que utilizamos en clase, ya que resultaban duros y poco higiénicos.

En principio, no era nada difícil, pero empezamos a complicarlo entre las dos:

1.- Debían ser fáciles de poner y quitar.
2.- Resistentes a lavados, a la fricción y al "maltrato"
3.- Acolchados, pero no demasiado, para que no perdamos estabilidad.
4.- Económicos, que no está el tema para muchos gastos.

Después de darle un par de vueltas a la idea, y visitar unas cuantas tiendas de tejidos, encontré lo que buscaba: un tejido vaquero elástico, y un acochado con una cara plastificada. Para facilitar la limpieza, decidí hacer dos piezas separadas, de modo que se puede lavar la funda, y limpiar el plastificado sin lavar el acolchado, lo que aumenta su vida útil.


Estas son las piezas separadas.

Aquí podemos ver un detalle de la funda acolchada, que lleva una cinta para impedir que se deslice al ponerle la otra funda exterior:


En esta otra foto, el rodillo ya terminado. ¿A que ha quedado bonito?


Ahora hacemos los ejercicios mucho más cómodas ¡y parece que les ponemos más interés!

Si tú también tienes una idea, pero no sabes muy bien cómo llevarla a la práctica, ponte en contacto conmigo, seguro que encontramos las solución.



2 comentarios: